Ya puedo decir que estoy en la empresa que más empleados
tiene en España.
Sí amigos, ahora a partir de las 18,30, que ha concluido
oficialmente mi jornada laboral, ya definitivamente estoy despedido de la
empresa donde he prestado mis servicios durante los últimos veintitrés años y
dos meses de mi vida.
Al menos le tengo que dar las gracias que me lo hayan
comunicado a través de quien era mi jefe directo y no con la frialdad de una
persona ajena en todos los sentidos, eso viniendo de una gran multinacional norteamericana
ya tiene su mérito. Que se me indemnice con la plenitud de mis derechos
adquiridos aún más.
La verdad es que es duro verte desempleado, por primera vez
con cincuenta y seis años y una vida laboral de más de cuarenta años y seis
meses completamente sana, salvo unos días que estuve en el año 1989 como
desempleado en la transición de cambiar de empresa, precisamente cuando entré
en la que ahora me ha despedido.
Es descorazonador, por la circunstancias que estamos pasando
muchos de los que no hemos ayudado en nada a provocar la realidad que tenemos
encima, como ya he comentado muchas veces en otras entradas de este blog. Yo he
tenido un trabajo plenamente gratificante en lo profesional, me ha permitido en
algunas ocasiones ganar dinero pero os puedo asegurar que nunca ha sido con
motivo de regalías o dispendios, por el contrario han sido siempre, estas
ocasiones, fruto de un agotador trabajo.
Creo que he sido de los últimos trabajadores que han gozado
de ir creciendo profesionalmente y laboralmente en el día a día. Soy
autodidacta al cien por cien, comencé como peón electricista y he terminado
siendo técnico comercial con un amplísimo conocimiento de automatización de
procesos de control en máquinas y sistemas. He colaborado en la realización de
grandes obras y creo que gozo de un buen prestigio profesional en el gremio
eléctrico de las provincias de Andalucía occidental, muchísimos en estos
últimos días me lo han confirmado hasta hacerme llorar.
Lo que no lograrán los políticos cabrones estos, que tan mal
nos gobiernan, es que yo me sienta un integrante de la “empresa nueva” en la
que quieren encuadrarme. Estaré los días mínimos necesarios en el desempleo
para dar salida al proyecto que tengo iniciado.
Con mucha pena dejo el gremio donde se ha desarrollado toda
mi vida laboral. Ahora que debería ser cuando diera los mejores frutos, debidos
a mi experiencia y madurez laboral, se desaprovecha lo que han sido muchos años
de estudio y trabajo, salvo que esté dispuesto a cambiarlo por un sueldo
mileurista y unas cotizaciones minusvaloradas que no me permitirían conseguir
el objetivo por el que llevo trabajando, como una bestia, toda una vida: tener
una vejez confortable e independiente económicamente.
De siempre me he reído cuando he escuchado hablar de
productividad en España, Por ahí en este blog hay algunas “perlas”, ahora creo
que lo podré hacer más objetivamente y además sintiéndome protagonista de esa
pérdida de recursos humanos. ¿Qué productividad busca una empresa que le paga a
sus empleados tres años de sueldo por adelantado para que deje de trabajar?
¿Qué eficacia encuentra sustituyendo a un empleado con experiencia por uno recién
salido de la formación básica que se da en la educación universitaria en
España? ¿Dónde está el beneficio económico de estas medidas que yo no entiendo?
En fin, para qué seguir en esta senda. El miércoles iré a
ponerme en una cola de personas con los papeles bajo el brazo para solicitar el
desempleo. Seguro que en esa cola habrá personas muy nerviosas por lo que
tardan los funcionarios en atenderlos, también los habrá con las uñas y manos sucias
que no han tenido ni la precaución de lavarse cuando has dejado el tajo para
acercarse a actualizar la demanda y así seguir manteniendo el mayor cáncer que
existe para los trabajadores españoles: LA ECONOMÍA SUMERGIDA. Otros estarán en la misma situación que yo, sin saberse mover en ese mundo de burócratas.
Lo positivo de toda esta situación descrita es mi familia.
Qué verdad es que cuando el cesto está bien tejido su resistencia es
inimaginable: Entereza, apoyo, cariño y amor. Un amor tremendamente demostrado
por mi mujer y mis hijos en estos difíciles días.
Bueno, que me tomaré estos días como vacaciones. Prepararé
con más cuidado y esmero, si cabe, la marcha hacia la Señora de Almonte que ya
tenemos aquí y que mi Hermandad del Salvador emprenderá el próximo día 24 de
mayo y que ya os iré contando cómo se desarrolla el proyecto en el que estoy
inmerso y comenzando.
Os dejo, que mi amigo y compañero de camino Juanma Ojeda ha cogido la rotaflex,
el muy mamón, y ha desarmado su coche de caballos y tenemos que terminarlo si
queremos que venga con nosotros al Rocío. ¿Qué no se creéis que lo ha
desarmado? Pues ahí os dejo una fotografía para que veáis que es verdad.
Un abrazo a todos.
¡¡¡Viva San José Obrero!!!
¡¡¡Viva la Virgen del Rocío!!!





