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5 ago. 2011

CARTA ABIERTA A MI NORTE Y GUIA

Hola Señor:
Siento que son excesivos días sin verte. Me pasa, contigo, como con la familia; que estando en Sevilla no tengo tanta necesidad de verte como ahora que estoy lejos. Sé que estás cerca de mí siempre, pero necesito tu presencia física, tenerte cerca. Porque ya sabes, Padre, que me gusta agarrarme a Ti para sostenerme nada más me siento decaer un poco. Ya queda poco para estar contigo y sentirme protegido por tu mirada triste pero vivificadora. Espero tener este año un poco más fácil el acercarme a Ti, y no tener que andar mendigando una visita, al estar San Nicolás abierto.
Padre, en estos días que ya empiezo a pensar en el fin de mis vacaciones, noto que me estoy haciendo mayor, casi viejo diría, y es que siento que Jesús de la Salud empieza a volar solo, como en su día lo hicieron Rosita y Fale, creo que estas serán las últimas vacaciones de verano que se apoye en Rosi y en mí; esto no es malo, lo sé, pero entiéndeme cuando te digo que los necesito tanto a los tres como ellos me han necesitado a mi antes, cuando eran aún unos niños.
Es malo el exceso de tiempo para pensar, pero no debemos tenerle miedo. Estamos perdiendo, y rehuyendo, el hábito de pensar y de ahí el triunfo de programas execrables en la televisión; pero sabes, Señor, que me niego a entrar en esa dinámica y eso me acarrea la desazón que tengo sobre muchos temas que me inquietan, Padre, principalmente por la impotencia que siento al no poder hacer nada. Bueno, al no poder hacer nada ni tampoco intentarlo más allá de lo que me exige el convencionalismo, pero sé que no es suficiente Padre. Sé que no podré solucionar con unas monedas los padecimientos y las miserias del tercer mundo en general, y del cuerno de África en particular tan presente estos días en la prensa, pero siento que con eso pretendo lavar mi conciencia y ahí es dónde fallo Señor. No quiero ser tan falso ante Ti, Señor, y sé que no me puedo sentir satisfecho con lo poco, o a veces nada, realizado y no quiero reconfortarme en la máxima de “he hecho lo que puedo”. Por lo tanto, Padre, te pido que apartes de mí la omisión o al menos que me des fuerzas para sobrellevarla mejor de lo que la llevo actualmente.
Bueno, Padre, también hay cosas positivas. Estoy caminando todos los días. Ya sabes que no me gusta y que, por eso, es un sacrificio hacerlo; pero he encontrado en este mundo del blog a quien ha tenido la iniciativa de aplicar este esfuerzo, en su caso correr, por una buena causa y de ahí estoy sacando las fuerzas y el ánimo necesario. Quiero agradecerle a Jesús Cotta esta gran idea y hacerlo presente en esta comunicación contigo.
Acoge a los míos, Señor, que ya gozan de Ti. Sé que mi madre en estos días andará inquieta y trasteando por ahí arriba con la novena de Nuestra Señora de los Reyes, y más este año que yo no estaré en Sevilla para cubrirle la ausencia lo menos hasta el próximo martes. Tranquilízala y dale la paz que, creo sinceramente, se ganó cuando habitaba entre nosotros. Como no, Padre, pedirte protección para los que estamos aquí en este mundo; danos salud y entereza y ayúdanos en la consecución de los medios necesarios para vivir y hacerlo con dignidad.
Dale, Señor, luz a nuestros dirigentes sociales y políticos, para que al menos sepan buscar la forma de cambiar el rumbo a esta nave de locos en la que hemos convertido el mundo de riqueza y diversidad que Tú, desde el principio de los días, nos regalaste. Enséñales el camino de la justicia y la bondad de la que debemos gozar todos tus hijos sin distinción.
Te dejo, Padre, y me pongo a tus pies y los de tu Bendita Madre que está siempre, a tu derecha, mediando e intercediendo por todos nosotros. Concédeme el gozo de veros pronto y el de poderme agarrar a esa cancela dorada que delimita la frontera de mis sentimientos y devociones.
Hasta pronto. Señor, un beso.

11 comentarios:

yo soy, NaturalDeSevilla dijo...

AMEN.

trianatrinidad dijo...

Fali mi arma, esta formar de rezar, desde lo más profundo del corazón, es la que tenía que enseñar más de una catequista.Un fuerte abrazo, amigo.

sevillana dijo...

Suscribo cada una de tus palabras y como bien dice trianatrinidad hay muchas formas de rezar y la más importante es la que dicta tu corazón y tus sentimientos.
Besos

La gata Roma dijo...

Sinceramente Rafael, todos podemos hacer más. Por mi propia conciencia y por mi profesión, que a la vez continúa siendo también materia de estudio, me he mortificado muchas veces pensando en hacer más. Todos podríamos vender nuestros coches y mandar el dinero al Cuerno de África, todos podríamos adoptar un par de niños indios. Por poco que pudiéramos darles, ya sería el doble de lo que van a recibir en su vida allí… Pero no puede ser, no es así y no hay que mortificarse, porque individualmente nadie puede arreglar el mundo. Debe ser una cuestión global, a nivel de política internacional, que los países que masacraron y masacran a otros se hagan responsables en su desarrollo. Pero esa “culpa” que sentimos muchos es positiva, es una alarma que siempre nos mantiene vigilantes, y pese a todo, nos permite no olvidar que somos afortunados y que debemos dar gracias por ello, además de ayudar a los demás.
Sobre el resto de tu carta, poco se puede decir de palabras que nacen de corazón a corazón.
Puedes cada cierto par de años organizar un viajecillo familiar para poder ir con tus tres hijos; volar sólo no te impide volar en grupo de vez en cuando.
Muchos besos, y no dejes de andar; a veces pienso que la vida sólo es recorrer caminos, literalmente.

El Naranjito dijo...

D. Rafael ¿a usted no le interesaria dar catequésis a los niños? Con esta forma de rezar seran mejores personas !seguro!.
Un abrazo, y como dice D. Antonio: AMEN

Lola Montalvo dijo...

Te lo he dicho muchas veces, Rafael: envidio y admiro tu fe; tu corazón, bueno y sencillo, está desbordante en estas palabras. Bello y emotivo.
Besos miles

Rafael Lucena Soto dijo...

Hola, Rafael. Ya sabes que mi fe es diminuta y agónica; que la persigo como forma de entender más y mejor a mi hijo mayor, el costalero, de amarlo. Aquí te dejo un poema en el que llevo trabajando inseguro bastante tiempo, y que en su día publiqué con otras variantes en la rana. A ver qué te parece:

Es tarde. Lo sé. Me dicen
que echan el cierre a las siete.
Tampoco coincide el día;
será ocho, tal vez nueve.

Huelo que apesto a recuerdos
de dolor entre las sienes,
rasguñados por el humo,
lágrimas sobre el aceite.

Un Cristo crucificado,
que tuvo en la boca mieles,
en el vasto cementerio
al visitante detiene.

Era tu leyenda bronce
oscurecido y perenne,
el sacrificio divino,
la redención de la muerte...

Dime si es verdad que vengo,
-esta luz de otoño tenue-,
a llorar que no la quise,
-en su nacimiento muere-,
cuanto nos merecíamos,
ni acaso lo suficiente.

Vengo a pedirte que expliques
la certeza de su muerte:
por qué vive con el frío
del verdor de los cipreses.

Rafael Lucena Soto dijo...

Y la salud que no falte. Abrazo.

MARIAN dijo...

la oración verdadera es la que sale del corazón, como la tuya.
un saludo
marian

Sombras Chinescas dijo...

Hay que tener tiempo para pensar: en caso contrario, desatendemos lo importante en favor de lo urgente.
Saludos.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Gracias, Antonio, por compartir conmigo la forma de comunicarme con mi Dios.

Eso no interesa Tritri. Cualquier día contaré la anécdota que me paso de chaval con Monseñor Bellido Caro, QEPD,y es muy esclarecedora de la idea del clero de la comunicación de los seglares con Dios.

¡Mercedes!, que alegría saber de tí. Bienvenida y espero que todo te vaya bonito.

Lo sé Gata, pero yo no me quiero ratificar en el convencionalismo.
Tienes razón en cuanto a las vacaciones con los hijos, habrá que buscar las formas; aunque dicen que los hijos siempre vuelven.

Es una de las cosas que más ilusión me haría del mundo Naranjito. Pero no llegará, más de una vez me he ofrecido para ello y nunca nadie a contado conmigo para tan gratificante labor de Iglesia.

Gracias Lola. Afortunadamente mi fe es grande y, creeme cuando te digo, la trabajo para que no decaiga e, incluso, se acreciente día a día.

Tocayo la fe es un Don de Dios y aunque debemos buscarla no hay que decepcionarse si no se encuentra.
Sí estamos obligados, a desarrollar el Don que Dios nos brinda como tú magnificamente haces con el de POETA que te ha dado.
Siento envidia de todo el que como tú, enlaza palabras con esa belleza.
Salud y Luz siempre.

Marian, creo que es la primera vez que comentas por aquí, por lo tanto bienvenida y espero que no sea la única.
Gracias por el afecto que demuestran tus palabras.

Estamos de acuerdo Juan Carlos, pero estaras conmigo en que hoy hay excesivas personas a las que le da miedo pensar por si mismo, creo que a la inmensa mayoría.

Gracias a todos por vuestras visitas y comentarios.