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30 sept. 2010

LAS COMPARACIONES, SIEMPRE SON ODIOSAS

A raíz de la jornada de huelga general que se padeció hace unos días en España, pensé en las grandes diferencias que hay entre los sindicatos y sindicalistas que conocí en mi juventud y los que sufrimos ahora.
Mi única militancia sindical, como ya dije por otro sitio de este blog, fue en la CNT y también indiqué que la experiencia no me había sido excesivamente grata ni productiva. La sede del sindicato estaba, por aquella época, en la calle Gerona; la verdad es que no daban mucha oportunidad de integración pues en las visitas que realice tanto en solitario, como con compañeros de trabajo de entonces y con Rosi mi mujer, entonces novia, nunca fuimos invitados a ninguna reunión ni nada por el estilo; tampoco nunca recibí ninguna comunicación de aquella organización por ningún medio. Estaban siempre los mismos, y aquello parecía más bien un sitio de reunión de amiguetes o un club social que una central sindical.
Nunca más he tenido, desde entonces, ningún contacto con los sindicatos salvo las conversaciones que mantenía con mi amigo Joselito cuando militaba y trabajaba mucho y bien por las tardes, sin cobrar nada, en la sección de comercio de CCOO que estaba entonces en la calle Odonell. Por allí pululaba ya Kechu Aramburu, señora que me ha parecido siempre muy coherente con su pensamiento y que la sigo respetando en sus formas de actuación y expresión.
Recuerdo de chaval cuando vivía en la Alfalfa, que la sede de CCOO estaba en la calle Morería, junto a la plaza de San Pedro; siempre había un tremendo tránsito de trabajadores y la "leña" que repartían los “grises” por un quítame de aquí esas pajas. Cuando tocaban arrebato no se libraba ni el apuntador y “cobraba” todo el que estuviera en aquel momento cercano a la acción. Daba igual si era vecino, paseante, curioso o trabajador, vergajazo que te pegaban y todo el mundo a callar.
Mi suegro, Paco, me contó varias veces las muchas y duras luchas que vivió cuando trabajaba en La Hispano y vivieron la absorción por Construcciones Aeronáuticas. Aquella operación costó muchos puestos de trabajo, mucha guerra sindical y por lo tanto muchos palos. También fue famoso y tremendamente duro el cierre de la fábrica Saca, una industria metalúrgica que estaba antes de llegar a Bellavista y famosa por su crueldad con los trabajadores las huelgas de Siderúrgica Sevillana  y Tusam entre otras.
Es indudable que la imagen de los sindicalistas de los últimos años del franquismo y los primeros de la democracia poco tenían que ver con los actuales que padecemos. Aquellos se vestían con ropa de trabajadores, hablaban como trabajadores, no fue nadie capaz de demostrar nunca prevaricaciones o cosas por el estilo y eso que había legión de “buscadores de tesoros”. Hablaban de trabajo, conocían los tajos y sabían expresar bien sus dificultades pues la padecían en sus propios cuerpos. Indudablemente el tiempo que estaban en las cárceles no trabajaban, pero la justificación que tenían no podía ser mejor: presos por la defensa de los trabajadores y sus derechos. Igual que los liberados de hoy, ¡por los cojones!
Empezó a tomar mal cariz el sindicalismo cuando desde los comités de empresas muchos dieron el salto a los escaños del Congreso y del Senado. Cuando de ser electricista en una fábrica y Presidente de su comité de emprsa se  pasaba a ser Ministro de Interior y muchos casos parecidos. A muchos españoles si hay algo que de verdad nos gusta es un pesebre y tener un despacho como el que tuvo mi “henmano” Juan Guerra para beneficiar a familiares y amigos.
Habéis pensado lo odioso que resultan los cuñados cuando los vemos en la cena de Navidad en casa de los suegros; nos dan una patada en los mismísimos cascarones, pero que nos gusta buscarle un enchufito a poco que podamos.
De lo bien que quedaron ayer todos, sindicalistas profesionales y miembros del gobierno, dan muestra las imágenes, de la entrevista que les han hecho hoy en la SER al Sr. Méndez y a la Sra. Fernández de la Vega dándose besos y tuteándose entre risas, que están poniendo en los informativos de la televisión.
No les cabe na ¡miarmas!; no les cabe na.

7 comentarios:

trianatrinidad dijo...

Amigo Fali, como dice el refrán "Dios los cría, y ellos se juntan".¡Vamos!, como pa creerse algo de un político.Un abrazo.

El Naranjito dijo...

¿que quieres que te diga amigo Rafael? Cuando ves algunos de aquellos "luchadores", que los conoces desde que estaban en el tajo contigo, y ahora con su chofer y su chalet y su gabinete de prensa y su .... y sus mulas toas.
!Compañero! Compañero una leche, compañera mi mujer que es la que ha sufrido y sufre a mi lado todos los días.
SALUD, (lo digo por lo de la CNT)

sevillana dijo...

Te cuento una historia cortita sobre los sindicatos.
Hace años entre a trabajar en el almacen de Ferretería la Herradura que tenían en el Polígono de Ctra. Amarilla.
Allí se cerraban las cajas todos los días con un montón de millones y esto te lo puedo asegurar pues yo era la cajera por la que pasaban los grandes clientes (es decir, todo el que tenía un negocio de ferreteria).
Cobrabamos bastante bien pero un día se fue perdiendo el dinero y despidieron a algunos compañeros.
Los de Comisiones y UGT estuvieron con nosotros pero no se mojaron para nada, hicimos varias manifestaciones recorriendo el polígono y la calle Luis Montoto, nunca estuvieron a nuestro lado. Un viernes hicimos un encierro y ni uno de ellos se presentó para estar apoyándonos. Yo era de Comisiones y tal como terminó todo, fuimos todos despedidos y nos pagó el Fogasa y ya me di de baja del sindicato.
Hoy por hoy no creo en ninguno de ellos, todos van a pisar al trabajador y si pueden sacar tajada mejor que mejor.
Besos

Lola Montalvo dijo...

Amigo Rafael, los sindicatos de ayer no son los de hoy. Los de ayer supongo que creían en lo que hacían... hoy muchos liberados tiene un morro que les llega a Lima. Méndez se emperra en seguir llevando ese aspecto de obrero de la construcción pero no se lo cree ni él. Yo creo que le problema es que los isndicatos han perdido el valor y las ganas reivindicativas que tuvieron en su día. Muchas de las «cagadas» -con perdón pero es que no encuentro símil- que se han firmado entre Administración y Servicios de Salud, han sido consentidas por los sindicatos. El lamentable estado de la Bolsa del SAS lo han consenitod los sindicatos... podría seguir pero se volvería tedioso. Yo no creo en los sindicatos y visto el morro que gastan los liberados que pululan a mi alrededor, cada día me fastidia más su sola presencia.
Lo que pasa es que son los únicos interlocutores permitidos para todo tipo de convenio y son necesarios (¿?)
Besos miles y perdón por lo extenso

Juanma dijo...

Sí, les cabe el Titanic de costao y antes de hundirse. La política es una gran escoba. Y en el recogedor ya sabemos lo que hay.

Un fuerte abrazo.

NATURAL DE SEVILLA dijo...

Se ha perdido la VERGUENZA, esa especie de rubor, que sentíamos cuando notabamos que no estabamos actuando en conciencia. Saludos.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Tritri, también nosotros tenemos mucha culpa. No nos preocupamos ni de cambiarlos cada cierto tiempo.



Salud Naranjito. Lo que pasa es que ahora uso mucho para las despedidas: Salud y Luz, refiriéndome con ello a mi Cristo de la Salud y mi Señora de la Candelaria.


Desgraciadamente Mercedes nada más que narras la realidad constante de unos sindicatos que han perdido el norte y su razón de ser.


Cuando un Secretario General de un sindicato presume de ver los partidos de futbol con el Presidente del Gobierno algo no es normal Lola.
Mi madre siempre decía: " cuando un pobre come jamón, o el jamón está malo o el pobre se está muriendo"


De lo que hay en el recogedor, Juanma, tienen para dar y regalar.


Desgraciadamente para ellos, Antonio, la verguenza no la ha conocido ninguno de estos paniaguados.

Abrazos y besos para todos y mi agradecimiento por vuestras visitas y comentarios.