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20 may. 2009

LA GENTE QUE ME GUSTA.

Desgraciadamente, en estos días atrás hemos perdido a uno de los grandes poetas: Don Mario Benedetti. Su grandeza consistía, principalmente, en la facilidad con la que hacía que cualquiera que leyera sus escritos los comprendiera sin tener que preocuparse por su grado de formación. Como muestra, lo siguiente:

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad de asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite, huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo mismo, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la gente que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por su estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la Fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor por los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse gente.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que de tenerlos junto a mi me doy por bien retribuido................

¿Es para estar de acuerdo con él, o no?

Para mi está claro que Mario, está disfrutando de la gloria que se ganó en vida. Este es mi ínfimo homenaje.

Ahí queó, hasta otro día.

5 comentarios:

Moe de Triana dijo...

Yo no conozco su obra miarma, pero a una persona que lleva por bandera esos valores, solo se le puede decir que ¡Ole sus cohone!

Descanse en paz.

sevillana dijo...

He leido algunas cosas de Mario Bededetti pero hay un poema suyo que me encanta, aqui te lo dejo:

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

Saludos

Anónimo dijo...

Esta es mi primera aparición y no será la última. Para mí Benedetti es y será, junto con García Márquez, los dos mejores escritores, mis favoritos.
Ese texto que nos muestras es genial, como todo en él. Era un hombre capaz de ilustrar una conversación con perlas que te dejaban pensando largo rato. En la radio le oí decir que "para él la única religión que existía era su conciencia" y me parece sensacional, de un genio.
Gracias por el detalle y te agrego a mi salón inmediatamente.
Un abrazo. (Soy Reyes, la dama, es que no me sale el nombre)

dama dijo...

Ya te agregué, a ver si sale mi nombre

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Hola Moe, eso es así como tú dices quien piensa así nada más que puede ser buena persona.

Bienvenida Sevillana a este humilde rincón, hoy ha sido un día malo para mi y me he sentido retratado en el verso: un arbol con las últimas hojas. Menos mal que al siguiente te reconforta y ayuda a venirte arriba.

Igualmente te digo Dama, bienvenida. Efectivamente fue un genio, grande y asequible.
Si nos damos cuenta casi todas las grandes personas son así.

Saludos.
P.S. Moe ¿Cómo va la feria de la Manzanilla?