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30 dic 2009

QUERIDOS REYES MAGOS:

Como bien sabéis este año que está acabando no ha sido el mejor que he tenido en mi vida. Estoy seguro de haber puesto todo lo posible para hacerlo soportable para mi y los que conmigo han convivido y tratado. También sé qué, este esfuerzo mío, no ha sido suficiente para quitar sofocones y disgustos a los que conmigo han tratado; pero igual alguno de ellos es que no ha puesto toda la carne en el asador para poder conseguir el proyecto común que debe ser el querer llevarse bien.

Bueno, pues como he sido bueno paso a enumeraros los regalos que quiero que me dejéis si os es posible. Creo que no habrá ningún problema para ello, pues siendo conciente de la crisis galopante que padecemos, y que también vosotros estaréis sufriendo, me limito a pedir cosas inmateriales para todos pero de valor considerable .

Quiero que me dejéis ayuda para hacer manifiesta la esperanza que tengo siempre de ser mejor persona de lo que soy. Quiero crecer en mi sentido de la caridad hacía todos. Quiero que me dejéis una porción de entendimiento que me haga reforzarme en mi fe en Dios y en su Bendita Madre. Que me dejéis una buena porción de salud, esa que tanto he echado de menos en este año. Y ya por último, para mí, quiero que me dejéis una buena porción de todos los elementos necesarios, para hacer más feliz aún la existencia con los que conmigo conviven en el día a día, a saber: familia, amigos, compañeros de trabajo y clientes.

Para mis amistades y resto de familia, deseo que les hagáis llegar mis deseos ansiosos de felicidad y paz para todos. Cómo no pediros para ellos la salud necesaria para que puedan realizar todos sus deseos y así poderlos convertir en realidad. Importante: trabajo para los que lo necesiten, pues ya sabéis vosotros que teniendo salud y trabajo es fácil buscarse el pan necesario para vivir y la fuerza precisa para trabajar por las ideas.

Para nuestras Autoridades políticas deseo que les dejéis una buena ración de sentido común. Sentido del que tan necesitado parecen estar. También sensibilidad, para que repartan lo más justamente posible los recursos que tienen a su alcance; y eso sí, ya que no os quiero pedir carbón para nadie, al menos dejarles una buena ración de modestia que sí siempre ésta nos viene a todos “como el aceite a las espinacas” a la clase política para qué deciros.

A nuestras Autoridades y pastores eclesiásticos por favor dejarles un buen puñado de coherencia. Y una edición en letra suficientemente grandes, para que no tengan problemas de lectura y por lo tanto de excusas, de la Carta Pastoral que les ha dirigido nuestro nuevo Arzobispo de Sevilla. Humildad, dejarles una buena ración de esta virtud a nuestro Clero y un plano actualizado de Sevilla donde este bien señalado las zonas en las que es precisa más su asistencia: asilos, casas de orfandad, suburbios, centros de acogidas, zonas marginales, hermandades y un largo etc. donde cada vez se hace más difícil encontrarlos y así evitar verlos en tantos y tantos saraos sociales como frecuentan los más destacados de entre ellos.
Para la Prensa quiero pediros una buena ración de objetividad y mesura en el trato de las noticias, para que pierdan morbo y estridencia. También seriedad, sinceridad y respeto al projimo.

Para nuestra Semana Santa, un tiempo magnífico. Con su poquito de calor a primera hora de la tarde, con su fresquito por las noches, con sus nubladitos por la mañana que ayuden a la tertulia de la cervecita con los hermanos, después de la Sagrada Misa de Estación de Penitencia en nuestras Sedes Canónigas.

Para nuestros equipos de fútbol dejarles un poquito de ecuanimidad, es decir: que el Sevilla gane un poquito menos y el Betis bastante más. Juro que no lo pido por mí, que como bien sabéis no me significo por mi afición por el fútbol, lo pido por las criaturitas que se pirran por el verde y porque vuelva la paz en esas familias desavenidas por una simpleza tan grande como que unos sean Sevillistas y otros BÉTICOS.

Bueno que os dejo, que tengáis buen viaje y tened cuidado con el tiempo que está muy malo y lo vuestro no es la nieve y la lluvia, como sí lo es de ese Tío Gordo, que anda por aquí vestido de colorao, que le tiene que gustar el “mollate” un montón pues la nariz la tiene una hartá de grande y parece el mapa de la Rioja por la de venitas que tiene en ella dibujadas.
Adiós, un beso para los tres y sabed qué os sigo queriendo y confiando en vosotros como cuando era un niño.
P.S. Como mí amigo Juanjo de: www.cocinillasblog.blogspot.com quiere hacerse solidario en esta carta, y por aquello de la economía, aquí queda dicho y también sus buenos deseos para el Recre.
Igualemente os hago llegar el deseo de Du Gueslin del blog: www.sevillanadas.blogspot.com que el Sevilla se quede como está. ¡Bueeeeeeeno, dejáááááárselo también! ya sabéis que ahora están de buen año y no quiero yo ser agorero ni que vosotros os signifiquéis con nadie

24 dic 2009

FELICES PASCUAS A TODOS

Sólo desearos a todos que paséis una feliz Navidad. Aunque no es la fiesta que más me gusta cierto y verdad es también que en realidad lo que no me gusta es los alrededores que se han creado en su nombre.
Sí quiero que, del que conmemoramos esta noche su nacimiento, nos alumbre para ayudarnos a ser mejores y que nos sepa hacer comprender que debemos ser más solidarios y respetuosos con nuestros semejantes.
Un abrazo con todo el cariño para vosotros, mis nuevos amigos de esta blogosfera, a los que tanto os tengo que agradecer y que tanto me habéis ayudado simplemente sabiendo que pasabais por aquí de vez en cuando para dejar unas palabras de apoyo y comprensión.

17 dic 2009

¡LAS TEMIBLES COLETILLAS DE LA PRENSA!

Es cada día más normal en la prensa; ojo, en toda del tipo que sea: rosa, morada, diaria, de radio, de televisión, virtual, etc.; las coletillas que me son cada día más desagradable.
Presunto; según he escuchado; de raza gitana; enfermo psiquiátrico; violencia de genero; y así podríamos seguir un buen rato. También existe la costumbre, que si el delito que se está describiendo lo ha cometido un agente de los cuerpos de seguridad se omite el presunto y se hace mención expresa de su oficio, igualmente de los políticos.
Yo no me siento identificado en absoluto con el término que se me podría aplicar de enfermo psiquiátrico. Es cierto que yo he estado haciento terapia de psicología de la que recibí el alta hace dos semanas y sigo tomando un tratamiento médico y lo seguiré tomando durante un poco de tiempo más o el que sea necesario a criterio del Doctor que me está tratando.
Entiendo que hay enfermos psiquiátricos que desgraciadamente para ellos, y los que están cercanos, tendrán problemas que los puedan llevar a cometer locuras, los que padecen por ejemplo: esquizofrenia, psicosis, paranoia, etc., pero; afortunadamente no todo el que acude a la consulta de un Psiquiatra o Psicólogo quiere decir por eso que está loco. Es por esto último el que estas enfermedades mentales tienen tan mala aceptación social y de ahí que todo el que entra en un proceso depresivo o simplemente de crisis identificativa o de cualquier orden mental tenga miedo a comunicarlo a los que están cerca de él, no es mi problema, como bien sabéis los que soléis pasar por este rincón.
Por el contrario no todo el que mata o hace cualquier acción violenta o terrorista es enfermo mental, la mayoría de ellos lo que son es unos malnacidos y unos hijos de la gran puta dicho con todas las letras y llanamente.
No hagamos más daño que el que ya tiene encima la persona que está en tratamiento por alguna enfermedad mental: bulimia, anorexia, depresión, etc., ya son estas enfermedades lo suficientemente autodestructivas y canallas como para añadirles más padecimientos. Igual derecho reclamo para todos y principalmente para los que se encuentran dentro de un “gheto” del tipo que sea. No todos los gitanos son delincuentes, no todos los extranjeros son ladrones, no todo el que vive en las Tres Mil es un indeseable, no todos los policías y agentes del orden son chorizos, etc. Si tengo grandes dudas de que haya algún político limpio de corazón. Lamento decirlo pero realmente me cuesta mucho trabajo creer que sea compatible la limpieza espiritual con el ejercicio de la política profesional.

Bueno que os dejo, armasmias, hasta otra.

14 dic 2009

Hace un año...











Hace un año, más o menos por estas fechas, llego a casa un personajillo que entró sin mucha fuerza en la familia. Su llegada a mi casa fue un tanto fría y, si digo la verdad, no muy agradable. Waki de Pinecán que tiene apellido y todo, y que debe ser noble por el “de”, es una perrita yorkshire terrier.

Mis contactos con los perros que he tenido desde que me casé, de soltero nunca me dejó mi madre tenerlos, ha sido siempre más gratificante que molesto, destacando sobre todos mi perro Quillo; que fue un cocker que me acompaño unos ocho años y me hizo pasar ratos tremendamente agradables.

Unos diez meses antes de llegar Waki, llego una hermana suya de una camada anterior a la que mi hija Rosa le puso de nombre en recuerdo de mi perro Quilla. Estaba en el destete y por lo tanto fue mucho el cariño que le cogimos todos pues; si hay un perro simpático de cachorro es el yorkshire, mucho más si lo comparamos con la raza que yo tenía en aquellos días que era una perra fox terrier de pelo duro llamada Beti y que era ya muy mayor, rondando los quince años. Tuve la mala suerte de una tarde de verano al llegar a casa y pensar que estaba solo, me puse a sacar un bocadillo o algo de comer en la cocina y cuando me volví resulto que Quilla estaba detrás de mí como se solía poner, extendida a todo lo largo en el suelo, y la pisé.
No pudimos hacer nada por ella pues; después de visitar las consultas de Veterinaria que conozco cercanas al barrio y estar todas cerradas, cuando llegué a la de la calle Fray Alonso ya lo único que se pudo hacer por ella es sacrificarla para que al menos no sufriera más.

Rosa, mi hija, lo llevo muy mal y aunque nunca dijo nada se le notaba una tristeza grande en su ánimo, más aún por ser una persona que siempre está riendo y de bromas y cachondeo. Sin decirme nada a los tres o cuatro meses se presentó una tarde en casa con Waki.

Ya os digo que mi reacción no fue de las mejores que he tenido cuando llego, pero al final no he tenido más remedio que rendirme a la evidencia. En todo el proceso que he seguido en estos últimos meses Waki me ha ayudado como muchas personas que nunca han tenido perro podrán nunca entender. Es una perra simpática, amable y que no da ningún ruido siempre que hagas lo que ella quiera con sus juguetes, es por lo único que ladra: si te trae alguna de las pelotas que tiene o uno de los peluches no dudes que se la tendrás que lanzar lo más lejos que puedas pues; empezará mirándote muy fija, seguirá dándote con la pata y sí aún así no le echas cuenta ya te lanzará un ladrido a la vez que te acerca el juguete a la mano; antes de que repitas la acción quince o veinte veces no te dejará tranquilo.

Conoce los sonidos de las motos y coches que hay en casa desde que entran por San Julián o por la calle San Luís y ya no se quita de la puerta hasta que entre el que llega a casa. Si estamos sentados en la sala y mis hijos están en los dormitorios, cada media hora como mucho va y les da una vuelta y regresa una vez ha visto que están y le dicen algo. Si tocas el cajón dónde están guardados su collar y correa date por “jodido” y ya sabes que por lo menos media hora tendrás que tenerla por la calle so pena de aguantar su llanto un tiempo mucho mayor.

Bueno que os dejo unas fotos de Waki, y aconsejo que si pensáis regalar en estas fechas algún animal, os aseguréis antes de hacerlo y, principalmente, que no los abandonéis por nada del mundo. Hay circulando por la red un chiste muy machista, al que yo voy a convertir en muy feminista, y desagradable pero; que al final si lo piensas es verdad, dice: Si quieres saber quien te quiere más y te es más agradecido mete en el maletero del coche a tu marido y a tu perro y les abres el capó cuando hayan pasado dos horas.

Ahí os dejo miarma, que me voy a meditar sobre el motivo de que me guste tan poco la navidad.

9 dic 2009

¿LO TENDREMOS QUE REPETIR?

Debe ser por la crisis económica que estamos viviendo, el que cada vez sea más recurrente en las conversaciones de toda índole: familiares, amigos, laborales, etc., el que algunos de los intervinientes saque el tema de achacar los malos tiempos que estamos pasando a la política de izquierda y la insufrible comparación con la España de los tiempos del Frente Popular, la posterior de Franco, e incluso peor, por aquellos que abordan el tema desde el recuerdo de la “puta” guerra civil que le tocó vivir a nuestros mayores. Mi idea de este gobierno por ahí está clara: no estoy de acuerdo en absoluto con su política. Pero de aquí, a decir lo que decimos va un abismo.

Si malo es escuchar la “batallita”, del abuelo o del padre, que nos coloca un interlocutor al que no conocemos, mucho peor es cuando el relator es conocido y trata de colocarnos el camelo, o directamente la mentira, que le venga en gana colocar de sus antepasados y los demás a callar, para no entrar en discordias y malos rollos.

Si la guerra civil, y lo anterior y posterior a ella, hubiese sido una lotería mi familia hubiese sido afortunada al 100% pues llevábamos de los dos números que podían salir premiados, me explico: Mi padre fue movilizado a los pocos meses de comenzar el Movimiento Nacional, por lo que se “mamó” casi toda la guerra en combate con el ejercito rebelde y después estuvo tres años más en el ejercito por si no había sido bastante. Sufrió una herida de bala en la espalda en Atarfe, Granada, y posteriormente sufrió heridas de metralla por la zona de Zaragoza en las piernas. –conservo su cartilla militar para poderlo comprobar- El llamamiento a filas lo recibió en Carmona, donde residía con su madre ya viuda y dos hermanas una mayor y otra menor que él de edad. Tuvo la “gran suerte” de tener también dos hermanos varones mayores que él, que al estar haciendo el servicio militar en tiempos de la República y estar éstos destinados fuera de Sevilla, se encontró que sus hermanos, criados bajo el mismo techo, ahora eran sus enemigos en el ejercito Republicano y cabía, por tanto, la posibilidad que uno hubiese “aliñado” a otro en defensa de sus IDEALES POLÍTICOS según se puede desprender de la lectura que hacen los historiadores cuando describen la formación de los ejércitos intervinientes en la contienda. ¿Quién del pueblo llano y trabajador sabía realmente dónde estaba y hacia dónde disparaba?

También por parte de mi madre recibimos una “agradable herencia”, ella tenía dos hermanos, varón y hembra, mayores y los tres malvivían en Los Montes de San Benito junto con mi abuela Carmen que ya había enviudado siendo muy joven y no tener otros ingresos que los que conseguía haciendo de “pasadora para otros” de café y otros artículos de contrabando desde Portugal. Lavando ropa de y para otros, haciendo quesos o haciendo de criada y limpiadora para quien le diera la miseria de sueldo que entonces se estilaba pagar por parte de los señoritos o profesionales que lo podían hacer: Médico, Farmacéutico o algún Directivo de las minas que por allí vivía. Mi tío Martín, como ya he apuntado su existensia en alguna otra entrada anterior, no sabía lo que era –¿ácrata, socialista, comunista? -seguramente era simplemente pobre- pero habiendo vivido las necesidades y miserias que vivió en su corta vida decidió no acudir a la llamada de su leva y se echó al monte y desde entonces nunca supieron más de él. Esa situación la conocimos mi padre, mis hermanas, mis tres primos hermanos y yo mismo en los últimos años setenta; pues hasta entonces había sido un secreto familiar bien guardado tanto por mi madre y tía y el marido de ésta que era primo hermano de ellas, como sus primos restantes que tuvimos oportunidad de conocer ya de muy mayores. Silencio absoluto, y muchas lagrimas cómplices que no sabíamos a que obedecían, cuando se encontraban. Muy esclarecedoras fueron las pocas conversaciones que tuve con el tío de mi madre, Alonso Márquez en el casino del Alosno delante de unas copas de aguardiente en los últimos años ochentas, que clarividencia con sus, noventa y muchos, años mal vividos y comidos y muy ingratamente trabajados.

Mi abuela Carmen, mi madre y mi tía Catalina padecieron los pelados al cero, las purgas de aceite de ricino, las llamadas a porretazos en su puerta cualquier noche y hora que había movida por el monte o cercanías, y los martirios que le causaron los guardias civiles destinados en aquel puesto. Al menos el tiempo que vivió en la aldea mi tío, no pudo hacer nada fuera de “cacho” pues, los vecinos de aquella aldea en aquella época no pasaban de los ciento y algo de habitantes, por lo tanto, todos eran muy conocidos como para poder sacar los pies del plato.

A mi padre, ya siendo yo adulto, le gastaba mucho la broma de decirle que vaya para lo que había ganado una guerra: pasar necesidades toda su juventud, vivir en un corral de vecinos hasta el año 1968, pasar por un desahucio aun teniendo un piso ya comprado, en la barriada Pino Flores, que no tenía licencia de habitabilidad por no tener realizadas las acometidas de electricidad y agua; -se daba la paradoja que el Arquitecto de estas viviendas era el hijo del dueño de la casa de vecinos de donde nos echaban como a perros- y cobrar la miseria de jubilación que cobraba después de toda una vida de trabajo, que no le hubiese procurado una vejez digna a no ser que mi hermana Carmen no hubiese convivido con mis padres hasta que se marcharon.

En fin, que ya es hora de que nos olvidemos de hablar de la guerra. De presumir de familiares “camisa vieja” y otras tonterías por el estilo que a lo único que nos llevan es a recordar las barbaridades que les tocó vivir a nuestros mayores, estuvieran en el bando que estuvieran. Ahora, hay mucho falangista y mucho comunista de toda la vida que si se descubriera la verdad de lo que tienen que callar sus familiares no estarían tan “orgullosos y felices” de hablar tan ligeramente de ellos y recordar sus “batallitas.

Lamentable me parece el uso partidista que se hace de la Bandera, que tanta sangre de hermanos costó, por chavales jóvenes que no se han tomado ni la molestia de saber algo sobre la realidad de nuestra “puta y guarra” guerra civil. Vergüenza me da cuando escucho a personas jóvenes decir muy en serio, aparentemente al menos, ¡Viva Franco! sin saber el daño que puede hacerle a muchas personas que sí lo han padecido en sus carnes y familias. También de los que dicen que la solución de España vendría de volver a técnicas de gobierno que se usaron en los años treinta, cuarenta y cincuenta del siglo pasado.

Seamos serios y coherentes y no escuchemos a quien están haciendo apología de ideas y medidas muy parecidas a las que se dieron en los primeros treinta años del mismo siglo pasado, no olvidemos que si no recordamos nuestra historia estaremos condenados a repetirla.

Ojalá sea la última entrada que haga de este asunto, miarma. Dios quiera que cambiemos y maduremos por el bien de todos.