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28 jun 2009

CADA CUAL ES CADA QUIÉN Y BAJA LAS ESCALERAS COMO QUIERE

Leyendo hoy la prensa ha varios asuntos de los que me gustan y dejan “gagá”, os comento:
Tanto se preocupa nuestro Ayuntamiento, por la movida de gays, lesbianas y transexuales que además de adjudicarles una buena subvención para su cabalgata los acompaña en su recorrido por medio de varios pesos pesados del mismo, a saber: Alcalde, Primer Teniente de Alcalde y
Delegado de Urbanismo entre otros políticos del Gobierno Autonómico y Central.

Los chabolistas de Tablada vuelven a las Tres mil, “pase lo que pase”; esta noticia no da razón de presencia o intervención de políticos.

Dice D. Fernando Mendoza, prestigioso Arquitecto: La Torre Pelli es ilegal y así lo denunciará ante los Tribunales de Justicia.

Hace unos días se elige al Hermano Mayor de los Panaderos por el Cabildo General de Hermanos de esa Corporación, y es tanta la confianza que despierta en las Autoridades Eclesiásticas que le nombran un Delegado de Palacio que copresidirá los Cabildos. Eso es libertad e independencia de una Hermandad y soberanía de sus componentes.

En la Hermandad de la Esperanza de Triana es tan limpio el proceso electoral, que está en marcha, que uno de los Candidatos se entera en el Cabildo de cuentas que Hacienda les hace una devolución de medio kilo de € a tres o cuatro días de las votaciones. Casi na, miarma. Ole las cuentas claras y la limpieza electoral.

La negativa de los Hermanos Mayores de Penitencia ante la propuesta de dar algo más a las Hermandades de Gloria, de unos ingresos que no contaban con ellos; y la marcha atrás de muchos de ellos cuando se han enterado que a los “curas” no les ha gustado la medida. Eso es Caridad, ¿no?

Que el Señor Presidente del Consejo no se encomendó a nadie para realizar el conteo de nazarenos en la pasada Semana Santa. “No te jode el profeta”. Ni tampoco ha debido consultar el reparto de haberes, ni la ampliación de la carrera oficial, ni nada de nada, a tenor de los resultados cosechados y la retirada de asuntos que ha tenido que hacer del orden del día de la asamblea.
Lo del conteo de nazarenos es entendible, al menos, leyendo a D. Francisco Robles, en su libro “Tontos de Capirote”, que en el capítulo dedicado a: “El Tonto del Consejo” escribe: -Este hombre pasaba la mitad de su tiempo en un despacho de luz cenicienta, contando nazarenos, dividiendo minutos, trazando recorridos inútiles o imposibles, programando lo que estaba escrito en el aire de la ciudad desde mucho antes de que él naciera-.

Una hábil gestión de ahorro del actual Tesorero del Consejo permite aumentar unos fondos que tenía del anterior Equipoo. ¿Ahorro del actual o exceso de gastos del anterior Equipo, que no se gestionaba todo lo bien posible? Sería deseable una explicación pública de este asunto pues, es dinero de todos los cofrades de Sevilla. Igual sería deseable que explicaran de dónde, cómo y cuanto se ha ahorrado para en un año conseguir 300 k€.

El padre de Marta del Castillo dice: “Carcaño está bastante cuerdo”. Eso, desgraciadamente, lo sabemos todos los ciudadanos de bien menos la Abogada defensora, a ésta señora le honra el defender a su protegido con todas las armas que le da la Ley, que solicita un estudio psicológico para poder demostrar lo contrario.

Don Manuel no baja los abonos para ver al Glorioso Real Betis, en segunda división, y los caracoles más ricos de Sevilla siguen siendo los de Casa Diego. ¿Por qué será que hablando de D. Manuel me he acordado de los caracoles?

Se publica el, anunciado y esperado por muchos de nosotros, libro de D. Alfonso Domingo, sobre la vida de D. Melchor Rodríguez, “El Ángel Rojo”. Nuestro excelso Ayuntamiento para homenajear a este Ilustre sevillano le dedica una calle en el apartado barrio de Valdezorras, lo que no ayudará mucho a la difusión de la gran labor realizada por este buen hombre en nuestra “puta guerra civil” salvando a muchos de una muerte cierta e indigna. Igual hubiera sido más coherente poner su nombre a la Avda. dedicada a Dª Pilar Barden en el populoso barrio del Cerro del Águila. Eso es trabajar por la memoria histórica con coherencia y aplicación.

Mientras escribo esta entrada escucho a Serrat, en un potpurrí aleatorio, y una de las canciones es “Cada loco con su tema”, de ahí el título de la entrada.

Para terminar en el apartado de Cultura encuentro un artículo en que anuncian la aparición de un poema inédito de D. Juan Ramón Jiménez, que vendría a completar su libro: “Dios deseado y deseante”, en el que los últimos versos dicen:
¡Se me está viniendo Dios
en inminencia de alma!
¡Se me está acercando Dios
en inminencia de amor!
¡Se me está llegando Dios
en inminencia de Dios!

Ea, pues menos mal que llegó la cordura de D. Juan Ramón y no hace mucho calor.

Ahí queó ¡miarma!, que contra gustos no hay, ni debe existir, disputas .

27 jun 2009

¡GRACIAS, MUCHAS GRACIAS A TODOS!

He estado dos semanas sin venir por aquí aunque sí he frecuentado los blog que suelo visitar asiduamente De nuevo vengo a este rincón de desahogo en el que he venido convirtiendo mi blog en las últimas entradas. Dije que, fue motivo e intención básica al abrirlo y aún consta en el margen, se dedica a intentar comunicarme con los demás ya que, desgraciadamente, no están plenamente satisfechas estas ansias de decir libremente lo que pienso del “mundo” en que me muevo y habito.

Lo malo de esto anterior es, tengo la sensación, que a la vez que yo he ido aliviando mis congojas propias, igualmente las he ido trasladando al buen ramillete de nuevos conocidos, o mejor amigos, que suelen pasar por aquí. No quiero que se trate de eso, no quiero dar sensación de sufrimiento, ni mucho menos transmitirlos si existieran, aunque sea inconcientemente, a otras personas.

Soy un hombre muy sentimental en el cuerpo de una persona que aparenta todo lo contrario. Mi forma de expresarme, que al menos pretende ser: directa, clara, concisa, cierta y sin cortapisas, aparentemente da la sensación de frialdad y de falta de sentimientos hacia los demás, o hacia mí mismo, y así me lo dicen todos pero no hay nada más lejano de la realidad. Ciertos aspectos de mi autoestima están en valores mínimos y hay que solucionarlo, o al menos intentarlo

Hoy en día la claridad brilla por su ausencia, principalmente en el ambiente que frecuento que gira en derredor de una Hermandad. Todo se hace para aparentar en este mundo de las Hermandades cuando la realidad es que supone el mismo esfuerzo que hacerlo por la efectividad. Todos hablamos de caridad pero, nos preocupamos más de los estrenos y de las copas de convivencias, nos sorprendería los porcentajes dedicados a este capitulo en las cuentas si realmente nos ocupáramos de saberlo. Todos hablamos de cultos pero, “que si quieres arroz Catalina”, no somos más del uno por ciento en los casos extraordinarios de presencia de hermanos, siempre que no sea una función principal que se puede llegar al cinco o seis por ciento, y eso a costa de pasarte el día pegando telefonazos a todos los conocidos. Todos hablamos de compromiso con la Hermandad pero lo que de verdad buscamos es el sitio en la cofradía, la vara vamos, y eso que vamos con la cara cubierta que si no cualquiera sabe lo que pasaría. Y la convivencia................., mejor dejarlo, cualquiera se va el primero de una reunión, ¡miarma!, hasta a distancia notamos como nos estamos sacando las tiras de pellejo. En fin, para que seguir.

Bueno pues, como dije en la anteriro, yo he empezado a darle un giro a todo esto que me agobia. He identificado mi blog con nombre y apellido, pues ya no hay motivo para ocultar mi identidad. Siguiendo los consejos de mi "tronco" Bernardo Romero, he dejado el pan y las grasas; lo siento, pero, la cerveza no. A partir de hoy, sábado día veintisiete, empiezo a caminar una hora, mínimo y diaria, para ayudar a mi, livianamente alta, tensión arterial. Tengo cita con el Cardiólogo, después de haberme realizado un horter de tensión, encaminado a un cambio en el tratamiento que vengo realizando y también tengo una cita con un Profesional que me deberá ayudar a encauzar un tema que me preocupa, personal y profesionalmente, aunque igual no hay nada.

Lo dicho: que os agradezco que hayáis estado dejándome los mensajes de ánimos que esperaba de otras personas más cercanas a mí. Que os agradezco que hayáis aguantado las palizas que os he dado con mis historias. Y que espero que a partir de esta entrada sean más divertidas y alegres que las últimas que os he endiñado con los ladrillazos publicados. No por ello serán, las nuevas, menos sinceras o menos personales, eso lo garantizo.

Vámono que nos vamo, ¡miarma!. Ahí queó.

15 jun 2009

NO TENGO MAS REMEDIO QUE CAMBIAR, ¡LO SIENTO!

Parece que la falsedad me persigue. En estos días de descanso he pretendido salir un poco de la rutina del día a día: olvidando reloj, apagando el teléfono, dejando un poco de lado el pc.

Para nada me sirve lo comentado anteriormente pues, entro en el blog y el amigo Desde la Cava, con su maestría de siempre, le pega un repaso al mayor acto de falsedad social que tenemos en Sevilla: La procesión del Corpus. Igualmente pasa cuando abro el jueves el ABC y leo que titula su recuadro D. Antonio Burgos: ¡No nos cabe na!. Cojo el libro que estoy leyendo: Las Legiones Malditas y nada más que encuentro traición y falsedad. E igual podría seguir enumerando situaciones que avalarán esta visión de la falsedad imperante en el ambiente que me rodea.

Yo también tengo lo mío en este apartado, pues no entiendo como puedo estar soportando la falsedad en la que estoy participando y, si tan claro lo tengo, que estoy fallando con ello a mi mejor amigo: que en este caso debo ser yo mismo. Que verdad es el refrán que decía mi madre: “Dios nos pone la joroba atrás para que no nos la veamos”

No debo hacer nada por obligación y menos si, estas acciones de falsedad obligadas, me están perjudicando en lo más profundo de mi ser. Lo que haga lo tengo que hacer por amor a la acción que estoy haciendo y entonces es cuando de verdad dará un fruto que sea aprovechable para muchos, además de recompensarme moralmente. Llevo mucho tiempo pegando “zancajazos” y al final, éstos, no me llevan a ningún sitio; como nunca han llevado a nada a los malos capataces.

Me encantaría tener tiempo, tranquilidad e intimidad para poder sentarme en un banco que conoce bien nuestro amigo: Canónigo Alberico, y allí liberarme de condicionantes externos y de falsos compromisos ante los que de verdad me conocen. Seguro que Ellos me entienden.

Sé que tengo que tomar decisiones en este sentido inminentemente. Desgraciadamente sé también, que afectaré a personas que confían en mi y en las labores que vengo realizando pero creo que lo mejor para todos es mi retiro de estas actividades “nocivas”. Gracias a Dios descarga mi conciencia el que aliviaré a muchos que no están de acuerdo con mis formas de actuación o que al menos así me lo han demostrado con sus obras y críticas.

Cojo prestada la expresión: “hacerme un reseteo”, del blog: lagataroma.blogspot.com, que me encanto y creo que define bien la situación por la que atravieso, y me pongo a dedicar el tiempo libre en estos próximos días a retomar mi vida natural y procurarme la felicidad y libertad de actuación que tanto añoro, y me cuesta encontrar, en los últimos tiempos. Quizá tenga que empezar por donde dice otro amigo del blog: desdelacava.blogspot.com, e ir espantando FANTASMAS de los muchos que hay.

Ahí queó, ¡miarma!, que, como sigamos como vamos, nos quedamos sin zancos.

7 jun 2009

¿TAN DIFÍCIL ES ÉSTO?, ¡OJÚ MIARMA!

La coherencia y el sentido común son actitudes que están, hoy en día, cada vez más infravaloradas. Yo sé que soy un hombre difícil y cada vez, según dice mi mujer, más raro. También sé que soy mi peor enemigo pues cuando tengo que hacer algo, lo hago me traiga la consecuencia que me traiga.

En todos los apartados de mi vida: familia, trabajo, amistades, hermandad, ocio, etc.........., estoy padeciendo más incomprensión y más críticas de las que creo merecer e incluso, cada día, me está resultando más difícil convivir con los que me rodean.

Tengo unas formas de actuación rectas, mi comunicación pretendo que sea lo más clara posible, mi colaboración con los demás siempre está dispuesta y no quiero molestar a nadie con las decisiones que tomo.
Esta claridad que pretendo en mi vida con relación a los demás se vuelve contra mi y lo que se me plantea como mucho más difícil es transmitirla y que sea entendida por los demás. Aunque no lo creáis en mi escritorio del PC está instalado un acceso directo al libro: “Como ganar amigos” de Dale Carnegie.

Soy una persona que cuando observo que alguien, de los que me rodean o trato en mi vida diaria, puede estar afectado por alguna palabra, obra, dicho o actitud mía pregunto directamente ¿qué es lo que he hecho para afectarlo? y ¿como lo puedo arreglar?. Aquí viene lo “raro”, pues siempre encuentro la misma respuesta: no, si tienes razón en lo que haces o dices pero lo malo tuyo es que el grado de exigencia o claridad que pides ya no es normal hacerlo.

Si es en mi casa con relación a mis hijos: no entiendes que eso ya no funciona así, aunque tienes razón en lo que estás reclamando, me dice mi mujer. Hoy he estado viendo los videos, que tiene colgados en su ultima entrada Miguel Andréu, www.veroir.blogspot.com, del Juez de menores de Granada y me ratifica, este Juez, que yo estoy, así lo creo al menos, en el buen camino.
Si es en mi trabajo: no se puede decir la verdad directamente, hay que dar mil rodeos e intermediar con múltiples interlocutores para explicar lo simple y evidente.
Si con los amigos: hay que aguantarlo todo y no llevar la contraria a nadie, aunque no tenga ni pizca de razón, en sus planteamientos so pena de que te llamen estúpido y desagradable.
Si en la Hermandad: las supsestibilidades, en este ámbito, están a la orden del día y cada vez te obligan a ser más falso y más “vivalavirgen” si no quieres verte marginado y maltratado por los “virtuosos” del lugar.
Y ya para colmo en el ocio si quieres jugar una partida de Sudoku o similar en el Brain Training tienes que tener en cuenta no contradecir o fallar en el dialogo con el “pesao” que sale en la maquinita pues, si fallas en las preguntas, no juegas.

No quiero parecer lo que no soy, es decir, no me siento un desgraciado ni un infeliz.
Pretendo ser un hombre que es conciente de que la felicidad no es eterna sino que, por el contrario nos viene dada en muy cortas ocasiones y desafortunadamente, para todos, con menos frecuencia de la deseada.
Aunque, no plenamente, soy bastante feliz en y con mi familia.
También soy un hombre que disfruta trabajando, por muy difícil que sea para muchos entender esta afirmación, a no ser por la falsedad y los “trepas” que imperan en él.
Estoy bastante contento con los amigos que me han tocado en suerte, la gran mayoría de ellos son los mismos con los que correteaba por la Alfalfa, con los que compartía clases en el Mesón del Moro, con perdón, o en los Escolapios, tocaba las campanas en el Salvador o éramos monaguillos en la parroquia de San Isidoro.
En la Hermandad, que me lleva el tiempo, sé que son, exponencialmente más, los que me quieren, admiten y respetan que los que me dan de lado y sé que el trabajo que le dedico, El y su Madre, me lo tendrán en cuenta cuando llegue la hora del recuento de los “talentos evangélicos” que he recibido (Lc. 19, 12-27).
Desgraciadamente en el ocio es dónde lo llevo peor pues tanto el sudoku como los solitarios de la “Nintendo” cada día se me resisten más.

Me consuela saber que estoy entre los bienaventurados que lloran porque seremos consolados y es verdad que me creo, y siento, limpio de corazón y por eso estoy seguro que veré a Dios.

Ahí queó, ¡miarma!.

Vamos a ver ¿quienes hemos ganado?, como decía D. Pío Cabanillas.

2 jun 2009

NO SE PUEDE DUDAR DE LA VIRGEN DEL ROCIO

En el año 1991 me pasó lo que me ha ocurrido en este año, todo estaba predestinado para que no pudiese ir al rocío. Bueno, aquel año se dieron muchísimas circunstancias, pero la verdad es que era otro tipo de imponderables de más fácil solución que el actual que principalmente ha sido motivado por lo complicado que está el tema laboral, cualquiera le decía este año a mi jefe que me iba al rocío siendo francés como es y cómo están las ventas, y lo “tieso” que estoy de “leuros”.

Aquel año se fueron complicando las cosas para muchos de los que íbamos en la organización, pues coincidían las fechas de la romería con todo el tema de las declaraciones de Hacienda y la mayoría de los que íbamos juntos eran Abogados de fiscal y gente de bancos. A mi personalmente me afectaba el tema de la Expo del 92, con el jaleo de obras consiguientes, y principalmente que en el sorteo de la fecha para la Primera Comunión de mi hija mayor: Rosa, le tocó el domingo día 19 de Mayo, Domingo de Pentecostés. Consiguiente conversación con el párroco: D. Indalecio, y su coadjutor: D. Emilio, amigo personal mío, en la Parroquia de Pino Montano y consiguiente negativa también, por parte de éstos, al cambio de fecha pues eran bastantes familias a las que les ocurría lo mismo que a nosotros.

Cuando prácticamente estaba decidido la no ida al rocío, mi amigo Andrés y su mujer Margara, ya ausente, empezaron a dar la paliza con hacer la vuelta y para colmo se unió “Federico”, un alemán que estuvo yendo muchos años al rocío agregado con nosotros. Tanto dieron la “vara” que, tanto mi mujer como yo, accedimos a su petición y empezamos a preparar el hacer la vuelta con la Hermandad.

Ahí empezaron nuestros problemas. Teníamos una carriola pequeñita que había hecho yo con la ayuda de Juanma Ojeda y mi cuñado Ángel, a la que mi gente bautizaron como: “el carrito del gordo”. Esta carriola la hice partiendo de dos ejes de una furgoneta Saba que me regalaron y no os podéis figurar lo que trabajamos en ella. La verdad es que quedó que era una chulería comparado con el sistema que se usaba entonces de remolques con un toldo por encima y listo. Bueno, pues con aquella carriola nos apañábamos pues al ir dos mujeres y tener tres camas ya íbamos sobrados ya que la verdad es que en aquellos años era rara la noche que nos acostábamos más de una hora, u hora y media, con lo cual el tema camas, cocina, y frígo estaba resuelto. Cuando habíamos decidido ir y con el carro sólo nos dice, Miguel, el tractorista que nos llevaba: mis hermanos empiezan con las labores del campo en unos días y que no le dejan que use el tractor para el rocío. Nuevo problema y a buscar otra vez soluciones, a todo esto era ya la semana anterior a irnos. Probamos un tractor viejo que tenía nuestra amiga Carmen Raya, por si nos valía, y nada. Buscamos por algunos pueblos cercanos y ya no había nada libre y así otras tantas gestiones. Bueno, la Virgen no quiere que vayamos, era nuestro comentario, no vamos y ya está.

El viernes 16 de mayo nos llama Miguel y dice que ha arreglado el tema con sus hermanos y que vamos para adelante. Bien, pues empezamos de nuevo y organizamos ropa, costo y todo lo necesario para el camino entre el viernes por la tarde y el sábado. Gracias a Dios todo resuelto.

Llega el domingo, vamos a la Comunión primero, celebración con familia y amigos después y teníamos previsión de irnos hacía el Rocío a media tarde. Miguel, el tractorista, que era un hombre responsable y serio nos dice: yo voy a la comunión y al mediodía después de almorzar engancho y me voy tranquilo para el Rocío para que no me coja la noche solo. Bien, lo hacemos así y listo, allí nos vemos. Yo creo que llegaremos nosotros sobre las ocho o las nueve, le digo. Vale, pues así quedamos y allí nos vemos fue su contestación.

Hacemos todo lo referente a la celebración y partimos para el Rocío los cinco restante en un coche a las ocho de la tarde. Consecuentes problemas para llegar a la aldea y cuando entramos en la casa hermandad no eran menos de las diez de la noche. Miramos y no vemos el carro por ningún sitio; consecuentes preguntas y nadie sabe nada del carro, revuelo correspondiente y nos dice un señor que estaba en una organización al lado de donde nosotros estábamos: yo he visto una carriola como vosotros decís a unos tres Km. de Villamanrique con un eje roto, es de tal color y el tractor es de este color y de esta forma pero no está en la Raya, está en un camino que esta de Palacio para Villamanrique a la derecha. Ojú, no me digas, ese es el nuestro. Bueno lamentarse no vale de nada, de modo que vamos a buscar solución.

Nos acercamos a la acampada de la Macarena y le pedimos el todo terreno a Rafalito Ramírez, otro que tenía Manolo Aguilera y nos vamos en busca del carro a la buena ventura sin saber por dónde buscar. Mas tarde de las dos de la madrugada encontramos a Miguel, cuando nos tranquilizamos viendo que a él no le había pasado nada decidimos que desenganche el tractor y que nos vamos para el Rocío. Yo no me voy de aquí sin el carro nos dice; ojú, y eso que el muchacho no era cabezón. Discusiones, peleas, palabras gruesas y por fin conseguimos que dé su brazo a torcer y desenganche. Llegamos al Rocío lo menos a las tres de la madrugada, comimos algo que nos dio Carmen Raya y nos acostamos como pudimos en su hueco de carreta, yo en un cartón de una caja de plátanos compartido con Juanma Ojeda, que iba en la organización de Carmen; Andrés y Federico no recuerdo como se apañaron; las mujeres se acostaron en las camas de Carmen. A todo esto yo lloraba como una Magdalena diciendo que lo que estaba pasando era que la Virgen no quería que fuésemos ese año y nosotros le estábamos llevando la contraría, igual Andrés e igual nuestra mujeres, aquello parecía un velatorio más que una vigilia de Pentecostés.

No fui a ver a la Virgen cuando salió, pues la verdad es que estaba muy cabreado con Ella y por la mañana temprano, sobre las siete, decidimos que teníamos que empezar a movernos para arreglar el tema. Nos venimos a Sevilla para buscar las piezas que nos hacían falta y nos dicen que es muy antiguo y que ya no lo tienen a no ser por encargo. Como solución nos dicen que busquemos en chatarrerías, así lo hacemos y nos vamos al Gallego, nada; nos vamos a Alcosa, y nada; y ya derrotados tiramos para el Aljarafe. Miramos en una que había en Bollullos, nada; seguimos y cuando llegamos a Pilas en la entrada del pueblo a la derecha había una chatarrería junto a un bar y en la alambrada que daba a la carretera: una furgoneta Saba. Esa es la nuestra decimos, nos vamos hacía ella y cuando llegamos a la puerta estaba cerrada la chatarrería.

A esto, nosotros habíamos aparcado en la explanada del bar, llega una patrulla de la Guardia Civil y le preguntamos si conocen al dueño o si saben donde lo podemos localizar. Está en el Rocío nos dicen, pero yo creo que en el bar tiene una llave nos comenta el Sargento: ¿qué os pasa?, pregunta. Le contamos nuestra odisea y entra con nosotros en el bar y le dice al dueño que nos deje la llave bajo su responsabilidad. Ya estamos dentro, pero sin herramientas salvo un martillo y un cincel que nos había dejado el dueño del bar. Nos liamos allí entre los cuatro que íbamos, el Sargento de la patrulla y un agregado del bar que se nos unió; volcamos el coche y a base de porrazos conseguimos sacarle el eje trasero. Ole, ya está solucionado pensábamos pero, desgraciadamente, no era así. Ahora nos hacía falta un taller y además, que quisiera hacernos el trabajo en medio del campo.

Empezamos a buscar y en Pilas, nada. Vamos a Villamanrique, pensamos, que aquello es más grande y habrá más posibilidades, nada. Lo que si encontramos, preguntando, es a una señora que nos dice que su marido tiene un taller pero que está en el Rocío. Le contamos el problema y nos abre el taller para que pudiésemos trabajar. Arreglamos las piezas, las cortamos, hacemos los herrajes necesarios y demás y le decimos a la señora que ahora nos teníamos que llevar el soplete y algunas llaves y otras herramientas que necesitábamos y que se las devolveríamos, más tarde, una vez acabada la reparación. Accede a ello y nos vamos para el camino donde estaba el carro. Allí nos esperaba ya Miguel y emprendemos la reparación. Para levantar la carriola tuvimos que usar el hidráulico del tractor pues el gato no nos llegaba a un punto de apoyo al tener que trabajar y desmontar el eje y lo más peligroso es que teníamos que meternos debajo del remolque para poder trabajar.

Lo conseguimos hacer, arreglamos el carro, devolvimos las herramientas a la señora que la verdad es que lo hizo, el dejarnos las herramientas, sin convicción ninguna de que se las devolviéramos y para todo esto anterior nada más que hubo que decir que era para solucionar un problema de una carriola que iba para el Rocío. Todo fueron ayudas y colaboración, nadie nos pidió dinero ni nada de nada. Tiramos para el Rocío y a la altura de Palacio nos encontramos de nuevo con la misma patrulla de la Guardia Civil; el Sargento, no se quería creer que lo habíamos conseguido.

Lo que más me emociona cuando recuerdo toda esta anécdota es la entrada en el patio de carretas de la casa hermandad de la Hermandad de Sevilla, no os podéis imaginar el aplauso que le dieron “al carrito del gordo” todos los que estaban por allí y la hartá de llorar que nos dimos muchos de los presentes.

Nos dio tiempo de ver a la Virgen en la calle para poderle agradecer el “cable” que nos había echado y para pedirle perdón por todos los improperios y dudas que habíamos tenido con respecto a sus ganas de que nosotros fuésemos a verla aquel año. Después todo el camino de regreso fue maravilloso y espléndido, aunque la verdad es que dormimos poco.

Adiós amigos, hay queó por hoy.

¡Viva la Virgen del Rocío!

PERDONARME UN INCISO

Anoche me enseñó mi hijo Jesús de la Salud un documento que habla del sentimiento BETICO. Son tres minutos que muestran a las claras lo que es el BETICISMO.

En otra entrada de este rincón yo decía que estaba orgulloso de haber conversado con D. Pedro Buenaventura, en un asunto que viví relacionado con el Betis.

http://www.youtube.com/watch?v=pqVF2OCZX50

Merece la pena verlo. Con esto no puede terminar ni D. Manuel Ruiz Avalos, ni D. Manuel, ni Lopera o como le quieran llamar. El beticismo está muy por encima de él.

Hasta otra entrada, saludos.

1 jun 2009

EN RECUERDO DE MI MADRINA ROCIERA

Después de contar en una entrada anterior como decidimos ir el primer año de peregrino con Sevilla y como lo llevamos a cabo, creo que tengo obligación de hablar de una persona que siempre me admiró por su forma de entender el Rocío.

Esa persona era una señora de cierta edad, menudita, mal hablada, y con una imagen personal que a mi me recordaba mucho a las mujeres con las que me había criado en la casa de vecinos donde viví mi niñez. No se vestía de flamenca, ni con bata rociera, se vestía con unas batitas, o bambos creo que les decían en mi niñez, de flores y colores muy vivos, y se calzaba con unos botines de deporte. Su peinado siempre era un moño bajo o bien una cola de caballo y su pelo no conocía de tintes y, por lo tanto, era de un color indeterminado mezclado con muchas canas.

Todo su ajuar viajaba en una carreta de bueyes en la que cobijaba y daba participación a una buena tanda de rocieros. Estos cambiaban casi todos los años pues su organización no permitía ningún lujo ni comodidad e iban lo menos ocho o nueve personas con lo cual la “afición” tenía que ser verdadera para perdurar. Tenía a tres compañeros fijos: Paloma, que es una madrileña de Pinto que aún viene algunos años al camino; Manolo “el peluquero”, del que llegué a hacerme muy amigo y compartimos muy buenos ratos de rocío; y Paquito, que era ya entonces una persona de cierta edad pero que sigue estando en el tajo de ir todos los años. Paquito junto con Ana Arce son sus legítimos herederos de la organización.

Lo tenía todo perfectamente organizado y no llegué nunca a descubrir cual era el secreto de su funcionamiento pues desde que los bueyes daban el primer tirón en la plaza del Salvador ella iba agarrada a la barra de atrás de la carreta en la esquina izquierda. No se separaba por nada del mundo de la carreta hasta que “el Cani” le echaba los mozos para desenganchar en las paradas.
No se preocupaba, de si misma, de nada más que de caminar detrás de Ella y si no estábamos pendiente de llevarle agua, algo de comida o un cubatita o cervecita de vez en cuando, ni comía ni bebía hasta la parada.

Una vez que llegaba a la parada la carreta del Simpecado y se calzaba y empezaban a desenganchar , ella se iba entonces a su carreta y preparaba la comida para los que peregrinaban en su organización, después recogía los trastos y se sentaba un ratito en la butaca de camping que llevaba para dormir. Al primer cohetazo de diana, fuera por la mañana o en el sesteo, ya estaba agarrada a la barra de la carreta la primera, cualquiera le quitaba el sitio. Esto anterior era así si no tocaba cambiar las flores de la carreta porque si se “vestía” la carreta de nuevo, ella estaba allí colaborando y ayudando en lo que le pidieran.

Antes he dicho que no se separaba de la carreta y no es del todo cierto. Cuando caminábamos por la raya real, a la altura del cauce del arroyo que está terciando el camino, siempre desaparecía, nunca dejaba que fuera nadie con ella, perdiéndose por la linde izquierda, en el sentido Villamanrique a Palacio, y cuando aparecía de nuevo venía de barro como si hubiese estado revolcándose en él pero traía unos ramos de lirios impresionantes que ponía a los pies de su Virgen Chiquitita. También buscaba romero fresco todos los días para la carreta. Nunca nos dijo de dónde cogía los lirios, y nosotros que muchas veces nos adentramos por donde ella lo hacía, lo máximo que encontrábamos eran cuatro o cinco que nos daba vergüenza hasta enseñarlos.

Económicamente andaba mal, y tuvo que ponerse a trabajar en su vejez en el hoy famoso bar Eme. Sus compañeros de organización no le llevaban mucha ventaja en este sentido pero la verdad es que pasaban unos rocíos de categoría. Siempre mientras vivió y camino hacía Ella, coincidiendo con mi organización, acampábamos juntos y le gustaba participar en todos los cachondeos y saraos que se montaban principalmente por las noches. Era cariñosa con todos y disfrutaba bautizando nuevos rocieros al cruzar el vado del Quema. Yo tuve el honor de haber sido bautizado por ella en mi primer camino.

Esta mujer endeble físicamente, pero fuerte de espíritu y gran Rociera era conocida en la Hermandad del Rocío de Sevilla como Carmen la Peregrina. Estoy seguro que la Virgen del Rocío la tiene con Ella en las marismas azules que se encuentran en el cielo.

Os ruego me acompañéis y recéis conmigo:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia.
Vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.....

Hasta otra entrada, que el Espíritu Santo esté ya en nosotros.